lunes, 13 de agosto de 2007

De Bolilleo

"Ah! ¿Qué no te gusto?"

Bajo ese lema se esconden un montón de historias, de pensamientos y de recuerdos de un pasado no muy lejano llamado soledad. Amenaza septiembre, el mes de la melancolía y la tristeza. Treinta días en los que nuestra mente se fuga al hiper-espacio en busca de recuerdos con la única intención de no enfrentarse a la realidad: el trabajo, la carrera, la casa, las letras del coche. Por eso, siempre nos quedará recordar nuestros más queridos bolilleos, aquellos que un día nos hicieron famosos y que, en los momentos de relativa vagueza emocional, vienen a nuestra mente.

Somos exigentes, o al menos, eso pensamos. Aunque hay niveles y niveles de exigencia. Los hay que no necesitan ninguna copa para decir que si a un Cepillo y los hay que aún llevando diez brugales, siguen diciendo que no. Y yo pienso, "que cada uno haga lo que quiera", pero es que hay cepillos y cepillos. Luego están las otras. "¿Qué otras?", os preguntaréis. Bueno, pues las otras son las Tu-tu-tis, las los chospe grandes, ¿me entendéis?, las buenas, joder, los pibones. Entonces hay una guerra: Cepillos VS Tu-tu-tis. Algo que se puede trasladar al sexo contrario, para que no se me enfaden ellas. Una vez aclarado esto, ya podemos seguir adelante.

23:30. Comienza la noche

Pantaloncitos nuevos, camiseta pintona y peinado tontorrón. Una pulserita robada de los puestos y una chanclitas de esas que tanto se llevan en verano. Nivel de consciencia al 100%. Manos ocupadas por las bolsas de los hielos para el botellón posterior. Ojos abiertos y aliento fresco gracias al mentol del dentrífico. "Me voy a comer la noche"- dice.

00:00. Primeros minutos de alcohol en sangre

Pantaloncitos algo arrugados, camiseta con los puños negros por el polvo del suelo y peinado tontorrón gracias a la Giorgi. Pies grises. Nivel de consciencia al 90% (Y tu que quiereee!! llevas 3 pelotis en sólo media hora!!!). Manos ocupadas por una copa y una botella. Ojos abiertos y aliento alcoholizado. "Estoy guarrísimo, Fuah Neng"-asegura.

01:00. Punto "happy" de la noche

Pantalones manchaetes por las gotas del vaso que está roto y ni te enteras, camiseta con un manchote por la espalda (dale las gracias a tu colega, si si, el que se ha tropezado por detrás y te lo ha tirado encima pero, al no darte cuenta, se ha callado como una mona), y peinado guapete gracias a la Giorgi. Pies amarronados. Nivel de consciencia al 75%. Manos ocupadas por sendas copas. Ojos brillantes y aliento abrugaladísimo. "Joder, el alcohol este del indio es malísimo, como pega" (¿Ah, que llevar ya cinco copas no tiene nada que ver no? El indio....el indio....)

o2:30. Punto de no retorno

Si en este punto dejas de beber al menos, hasta entrar al garito, sabrás vocalizar al final de la noche. Si decides seguir bebiendo, dirás frases tan estupendas como ésta: "Tios, os he jodido la noche" o "Te quiero, lomo negro". Además, es en esta fase cuando se empieza a forjar el tipo de pedo que horas después llevarás. O pedo colegón (aconsejable) o pero violento (algo tipo "¿A ti te gusta el fútbol? A ti no te gusta el fútbol!!!). Ya me entendéis. Seguimos.

Pantalones negros, camiseta semi-manchada y peinado rígido gracias a la Giorgi. Pies negros. Nivel de consciencia al 60% (cruzar la barrera del 50% es jugársela de cara a la decisión a tomar ante un Cepillo). Manos ocupadas con dos botellas. Ojos brillantes y semi-abiertos. Aliento indescifrable. "Deberíamos entrar al garito, estoy electriquísimo"-afirma.

03:30. Entrada a la zona habilitada para el Bolilleo

Con la ropa hecha un asquete en comparación a como habías salido del hotel, el pelo Giorgizado, los ojos achinados y echando chispas. Los pies negrillos (perdón). Nivel de consciencia al 51%. "Eh tio, tio, mírame, ¿tengo cara de choborra?", "Lo mismi no tienes cara de Gremli campeón"-contesta. <<<<<<<>>>>>>> ¿Lo oyes? Ya estamos dentro.

04:00 - 06:00. La Guerra de los Bolilleos

La pista es el coto de caza. Las hembras los objetivos. Las copas de más, las balas. La ojos la mirilla. Y la boca, el cañon de la escopeta. Los machos se adelantan en manada. Uno se dispersa, otro se queda atrás, el primero ya ha llegado a la barra y los del medio ya están bolilleando. La batalla ha comenzado.

Ah, por si hay alguna duda, el nivel de consciencia de los once está al 38%. Aún así, vamos de sobraditos, sólo buscamos Tu-tu-tis pero, o son tontas, o se nos han adelantado. Ni una sola. Bueno, alguna que otra si... y es entonces cuando uno se acerca y dice:

El- Eih, me has pisado.
Ella- (Mirada extraña y desafiante que roza el asco) No, no lo he hecho
El- Ah, pues tenía tantas ganas de hablar contigo que me lo he debido de imaginar. Bueno, yo soy (....) ¿dos besos no?
Ella- (Mirada extraña pero se rie) Yo Lorena.
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El- Bueno, ¿entonces lo de haberte pisado no ha sido tan malo no?
Ella- No, me alegro de haberte pisado, ¿me acompañas al baño?
El- (pensamiento: Si, si, si, tomaaaa!! me la llevo al baño!! daleeee bellota!! Esta cae, esta receptivísima) Vale.
<<<<<<>>>>>>
Ella- Oye (....), gracias por acompañarme, me tengo que ir.
El- (con cara de no entender nada) Por que? A donde? Te acompaño? ¿¿?¿?¿?¿?¿?
Ella- No, es mi novio, que está fuera esperándome.
El- Ah, ¿Que tu novio me va ha crujir? Ah, ¿Que no te gusto? Ah, ¿Que soy un Gremli mojado? y un largo etcéteras de dudas que, cuando te quieres dar cuenta, Lorena ya se ha ido.

Y fin de la historia. Tras tres o cuatro de este estilo, y rozando ya las seis de la mañana, las Cepillos cobran vida y llenan el garito. Es entonces cuando piensas ¿Qué es un cepillo, si no un ser amable, cariñoso, con corazón, amiga de sus amigas, sensible, que se ha puesto su vestidito para tomarse su copita, sus zapatitos que ya no se llevan, su baile monótono, su diademita de mariquitas, etc.? ¿Qué es? Pues un objetivo al que, sin darte cuenta, estás apuntando con la escopeta en pleno coto de caza. Además, es tan dagor que seguro que aciertas.

Es entonces, y solo entonces, cuando piensas..."Pantalones de color negro y camiseta empapada. Pelo rígido gracias a la Giorgi. Pies doloridos y con heridas. Manos ocupadas por las caderas de una cepillo. Nivel de consciencia menos 13%, aliento podrido y ojos cerrados. "Año gocho, año gocho"-pensó para si mismo.

08:00. Reflexiones, lagunas, dudas, sorpresas, conclusiones, satisfechos, arrepentidos, orgullosos...


... pero siempre felices !!


domingo, 5 de agosto de 2007

Recordando el futuro

30/07/2007 hasta 05/08/2007, o ¿al revés?

Ahora en Madrid reflexiono, y pienso. No se, me da por echar la vista atrás y recordar. Es inevitable...


Las luces me ciegan, bajo la mirada y veo una copa, mi copa. Es mi mano, agarrando un whisky con coca-cola. Llevo los pies destrozados, pero imagino que todos estamos igual. Jodidas chanclas. No paro de moverme, de un lado a otro; las voces pasan por mis oidos lentamente. ¿Será el alcohol? Es igual. La noche retrocede y estoy con mis amigos en una discoteca de la playa. Aún no se porqué, pero estamos rodeados de mujeres. Copas de balón van y vienen. Por sus caras diría que se lo están pasando bien, que es su noche y que frente a sus copas, nadie les va a quitar la alegría que creo invade sus cuerpos. Empiezo a ver más claro, las conversaciones se entienden mejor y estamos todo el grupo juntos, pegados a la barra, pidiendo la primera copa.


"Maná". Eso pone en mi muñeca. ¿Y esta calcamonía? Todos la llevamos. Que raro. Nos alejamos de la barra, nos echan del garito. Anda! Nos devuelven el dinero pero a la vez nos quitan un ticket. Eh! La calcamonía ha desaparecido. No entiendo nada.


Nos dirijimos camino del botellón. Vamos decididos, sabiendo que la vamos a armar, que Benalmádena es nuestra. Ya sentados en el paseo, las copas van y vienen. Brugales y JB's se entremezclan entre limones cortados y hielos derretidos. "Cómo me gusta el jaleo"- dice uno. "¿Ah, que no te gusta?"-contesta el otro. Dos de mis amigos ronean a un grupo de cinco chicas. El caso es que me suenan, pero no se de qué. Creo que de dentro del garito del que nos acaban de echar, pero no estoy seguro. Bueno dejaré que vaya pasando la noche.


Entre unas cosas y otras, nos inventamos un juego. "Pégate a ti mismo". Ni siquiera lo voy a explicar porque creo que hacerlo, sería tirar piedras sobre nuestro propio tejado. El caso es que es la ostia.


Cuando me quise dar cuenta las bolsas de hielos estaban enteras y las botellas de alcohol sin abrir. ¿Por qué? Juraría que hace un rato estábamos bebiendo y roneando. Que noche más rara. "Mmm...este peloti está especial"-asegura un amigo, "Vamoooooossss"-repite otro. La noche comienza.


Estamos cansados, el camino del hotel a la zona habilitada para la botellona (ji ji) está a un ratito, y más cuando hay que hacer una parada en el OpenCor para coger hielos y mezclas. Pero lo hacemos al revés, entramos al supermercado cargados de bolsas y sudando, y salimos sin ellas. Sin embargo, volvemos a tener dinero encima. ¿Por qué las descambiamos? Cuando empezaba a unir cabos y a darme cuenta de que el reloj iba al revés, habiamos llegado al hotel.


Todos nos duchábamos, nos preparábamos para salir. Kilos y kilos de gomina, litros de agua, ropita nueva y una mezcla a colonias impresionante. A las 12 hemos quedado en la puerta del hotel para ir a comprar lo que queda de bebida; además, hoy hay que estar antes para que nos pasen a un garito que dicen que te ponen copas de balón. Puede estar bien. Creo que me han dicho que se llamaba "Maná" o algo así. Cuando parecía que estábamos todos duchados, volvía a ocurrir lo mismo, el reloj volvía a retroceder y en mi mano no había un gel, ni un champú, sino un vaso de agua. Dios! Todavía estábamos cenando.


Nos habían colocado una mesa para que entráramos todos. Como siempre, patatas y arroz no faltaba en ningún plato. Una ensaladita como mucho y una botella de agua "del tiempo" rodeada de otras cinco totalmente frías. "Llogreeeemli...pásame el pan"- grita un campista. La comida pasó de ser un ritual los primeros a días a ser un mero trámite en los siguientes. Al principio comíamos todos juntos, incluso algún brindís hicimos, mirábamos la comida con calma, elegíamos que nos apetecía ingerir y que no. Pero a medida que iba pasando la semana, llenábamos los platos con aquello que seguro nos llenaría; no nos la jugábamos con cosas rebozadas que vete tu a saber que llevarían. ¿Qué si nos faltó algo? Bueno, siempre nos faltó una botella de vino.


Un bañito antes de subir a cenar era algo obligatorio cuando había pasado toda la tarde en la playa. La arena, los pies sucios, el pelo echo un estropajo...todo eso lo solucionaba nuestra gran piscina caliente de suelo resbaladizo. Ahí nos relajábamos, dejábamos de pensar y flotábamos entre litros y litros de pises de los niños del hotel. Bueno, y de los no tan niños, qué el liquido rojo le debió salir a más de uno de éstos. "Todos bajo el agua, a ver quien aguanta más sin respirar", les reté. Cuando me quise dar cuenta tragué un poco de agua. Estaba salada. Subí a coger aire y no estaba en la piscina, era la playa. Miré el reloj, pero no lo tenía. Lo había dejado en la toalla, así que salí del agua como pude y abrí la mochila que estaba junto a las toallas. Miré el reloj. Las seís de la tarde. Hace un rato estaba bailando en una discoteca y ahora estaba en la playa. No entiendo porque todo retrocedía. Me lo estaba pasando tan bien que cada día rezaba porque se parara el tiempo, pero de ahí a que retrocediera....pero me cansé de luchar contra lo inevitable.


Opté por dejarme llevar, retroceder en el tiempo. ¿Porque qué es el tiempo? ¿Quien es dueño del tiempo? Acaso alguien lo ha comprado y ha dicho: "Eih, el tiempo es mio, me lo quedo, y quiero que vaya transcurriendo para ir jodiendo a las personas. Para que cuando se lo estén pasando bien se jodan".


Era la hora de la siesta, abrí un ojo como pude y observé a mis compañeros de habitación. Mientras uno dormía, el otro miraba los deportes en el teletexto. Que vicio...Y así fueron transcurriendo los minutos, las horas, los segundos, los días. Así, hasta que llegamos al hotel el primer día para poder disfrutar juntos de otra semana en la playa, y es que ¿Cuanto costaría retroceder en el tiempo? No se, pero podíamos poner un fondo común y mirarlo, porque este viaje, si es con vosotros, lo repetiría con los ojos cerrados.


GRACIAS