miércoles, 25 de julio de 2007

Finde Veraniego Campista

Un día cualquiera...


Es viernes, son las 22:00 y acabo de llegar al camping Piscis. A pesar de ser viernes, se que no estoy solo, ya me encargue por la tarde de llamar a alguno de estos para que vinieran esta noche. Este tipo de cosas las da la experiencia. Agarro el móvil con la seguridad de que, tras la llamada, estaré rodeado de mi gente. Así es, a las 23:30 hemos quedado para tomarnos un heladito en el Barkito de Guadalix. En definitiva, un típico viernes de verano.


Es sábado y he dormido diez horas, estoy como nuevo, así que a las 12:00 decido subir a la piscina a pegarme un baño. A lo largo del día vendrán todos los que ayer faltaron. Los sábados por la mañana son días tranquilos, de descanso, de contarnos que hemos hecho durante la semana. Pero llega la hora de comer. A las 16:30, con la comida aún en el estómago y alguna que otra marca de la almohada que hemos utilizado para la siesta en la cara, esperamos ansiosos la apertura de la piscina. En verano es lo que toca, la piscina es la reina, sin ella no hay verano.


A medida que va pasando la tarde, el grupo se completa y todos, sentados en el bordillo de la piscina, admiramos nuestros cuerpos esculturales; unas figuras que han dejado de ser aquellas de cuando teníamos 16 años. Y aunque todos lo sabemos, ninguno lo reconoce. Preferimos seguir pensando, "joder, que biceps tengo" o "Vaya dorsales...", pero en el fondo pensamos "¿A donde habrán ido aquellos abdominales hostia?". Sin darnos cuenta, llegan las 20:00 y Bustar nos espera.


Campeonato de Bustarviajo de verano, algo tan típico como la piscina. Jugamos a las 20:30. Mientras unos patalean el balón, otros animan desde la grada. Es un partiducho, lo sabemos, pero es nuestro partiducho, nuestra historia. Quizás nadie lo entienda, pero animar ahí demostrar que el campismo sigue vivo. Cada gol es una señal de que, aunque hayan pasado varios años, seguimos siendo jóvenes. Por eso, cuando perdemos nos jode tanto, porque es como si nos quitaran algo, algo que es nuestro, que llevamos por dentro y que nadie entiende.


Antes de que finalice el partido, un coche parte hacia el Autoservicios Miguel, en Navalafuente, para adquirir todo aquello que durante la noche nos hará bailar y quien sabe, seducir a alguna lugareña.


Cenamos. A las 00:00 hemos quedado en el Local para partir hacia el Coppola de Miraflores, nuestro garito por excelencia. La noche transcurre silenciosa, amigable y tranquila. Pero cuando llegan las 3:00 la cosa cambia y, a ritmo de una canción veraniega, todos bailamos en la pista. Unos juguetean con varias muchachas, otros renueva su copa y así nos dan las 6:00 y el pub cierra. Camino del camping, llegamos al domingo.


El domingo es el día triste del fin de semana, porque sabes que todo se acaba, que a pesar se haber sido muy intenso, al día siguiente toca currar y eso no gusta. Es por ello que del domingo solo diré una cosa: "Ójala, todos los domingos duraran 365 horas para, al termino del mismo, creer que ha durado casi un año"...


...hasta el próximo fin de semana.

Bendita Locura Julio '07

Viaje Benalmádena Beach: contra el pleno al 15


Ya puedo contar con los dedos de mi mano los días que faltan para partir hacia tierras sureñas. Algunos comentan la magia que tiene Andalucia, otros aseguran que el calor es horrible y que como el norte no hay nada. Digan lo que digan los demás, este año los campistas partiremos hacia Benalmádena, un pueblecito costero capaz de conjugar descanso y fiesta.


Si el año pasado dejamos claro que aquel pueblo fue nuestro, este año todo un equipo de fútbol, incluyendo banquillo, viajará hacia allá para conseguir la permanencia, para renovar aquel título que el año pasado conseguimos y que no es otro que seguir unidos. De fiesta, durmiendo o en la playa, el once inicial partirá el lunes 30 de julio y, a lo largo de la semana, irán incorporándose otros con el objetivo de cumplimentar la plantilla. Finalmente, un 5 de agosto, domingo, volveremos a Madrid con el pensamiento, estoy seguro, de que lo hemos hecho muy bien. Con o sin pleno al 15.


Cuidado en la carretera, calma, no hay prisa. La cervecita y el Mediterráneo seguirán allí aún llegando 15 minutos después de lo previsto. Ahora sí, estamos de vacaciones.