Semana Santa 007
"¿Tienes prisa?" ó "Volver es lo importante" son los paneles que más se han repetido en mi cabeza desde que salí por la puerta del Camping. Es Domingo de Resurrección, y es paradójico ver como en una fecha como esta, en la que se celebra la "supuesta resurrección" de Cristo, muchisimas personas dejan su vida en accidentes de tráfico. Si volver es lo importante, según la DGT, ¿Por qué no volvemos? Ahora lo pienso desde casa y es cierto, que suerte tengo. La cantidad de familias que no volverán a unirse tras este puente. Hijos sin padres. Padres sin hijos. En fin, como dirían algunos: "es la vida misma, nos puede tocar a todos". Que razón tienen, es una lotería. ¿Que te impide ir por tu carril con tu coche recien lavadito y que, de pronto, un autobús venga en dirección contraria, se salga de la carretera y te embista? Lo lamentable de esta reflexión es que en cuanto pones las manos en el volante de un vehículo, ya estás comprando un boleto para esa lotería, pero ¿no cogemos el coche? Es de esas cosas que no tienen respuesta, como por ejemplo ¿Por qué el cielo es azul? ¿Por qué morimos? ¿A dónde vamos? ¿De dónde venimos? (...)
Resumiendo, soy afortunado, no tiene explicación.
No pretendía entrar en un debate sobre los peligros del coche en Semana Santa, pero sí revivir en unas líneas lo que hemos sentido estos cuatro días festivos en ese recóndito lugar entre Guadalix de la Sierra y Navalafuente.
Son detalles, son gestos, ¿Qué hacemos? Y sale el plan. Cinco mintos después unas coca colas y un botellín enmarcan el paisaje de un L'antica cada vez más añejo. Nosotros sabemos que nos necesitan, que somos buenos clientes, pero que también la montamos siempre que vamos. Ellos saben que les necesitamos, que hay pocos bares por la zona y que ese es uno de los nuestros. Es decir, una relación de amor odio. Vamos alzando la voz, más y más, todos nos miran pero ninguno hacemos casos. Todos queremos opinar, hablar y mostrar al otro lo claras que tenemos las cosas, más aún cuando no las tenemos nada claras. Cambio de tema: "propuestas de destino viaje verano 2007": Asturias, Benalmádena, Ibiza, Lloret de Mar, Granada... nada está claro.
Una Semana Santa en la sierra es siempre todo lo contrario de lo que anuncia el hombre del tiempo días atrás.
Han sido unos días mojaditos por agua. Algún que otro rayo de sol, pero en definitiva, agua y más agua. Como no podía ser de otra manera, llegan las 4 de la tarde, recién comidos, nos montamos en los coches y salimos dirección Navalafuente. Jugamos a las 5 y a las 6, ¿Quién se alzará con la Copa Santa en esta semana tan beata? Tras los típicos piques de "rabiosos campistas" por parte de los jugadores nóveles y no tan nóveles, al final ganó mi equipo, nuestro equipo. Según un tal "Arrojo", los "RUWIS".
Pero no todo es fútbol y bares, también hubo tiempo para rememorar aquellos tiempos en que las horas pasaban volando, los días no existían y soliamos cenar "bocatas" para irnos a jugar lo antes posible. Las hogueras campistas estuvieron presentes estos días. Un tal Daniel buscaba palitos pequeños, German cogía troncos gordos y los partía con enormes rocas mientras Arrojo grababa con su nuevo movil la escena. Sentados junto al fuego nos dejamos llevar por la imaginación, por la esperanza de volver algún día a esos 12 años que un día tanto nos unieron.
Cómo digo, la Semana Santa ha terminado, y estoy satisfecho de estar vivo aquí en mi casa. Me siento afortunado. Ahora vuelve la rutina, el curro, las clases, los agobios...el día a día. Pero como dije, siempre nos quedará eso, un gesto, una mirada, algo que entre nosotros nos hace especiales y nos deja entrever que somos diferentes, que aunque volvamos a Madrid, una pequeñísima parte de nosotros se quedará allí, en la sierra, junto a fuego, imaginándo tiempos remotos, tiempos en que la felicidad era el día a día de nuestras vidas.