lunes, 5 de noviembre de 2007

La Pecera se hiela

El frio llega a la región. Comenzamos a encender las calefacciones y las chimeneas. De pronto, arroparse con una mantita un viernes por la noche se convierte en un placer. Mirar por la ventana y ver las calles vacías, las aceras heladas y la gente abrigada, provoca escalofríos. Cambiamos de canal de la televisión y bajamos el volumen, nos acomodamos en el sofá y vamos cerrando los ojos lentamente. Ya no hace frío. Dormimos y soñamos...


Sueñas que es verano, que el calor nos abrasa la cara y que, tumbados en la piscina del camping, dejamos pasar las horas tostándonos al sol. "Un piscolabis no viene mal"-dice Yogrem. "Oh, unas Ruffles Jamón rulasssss", responde otro. Ya está hecho. Mientras, tú permaneces tumbado a la par que tu piel comienza a coger un tono rojizo. El sol es muy fuerte y los 35º son la prueba de ello... Sin embargo, el sueño comienza a tornarse oscuro.


El sol va desapareciendo poco a poco, y las nubes van afianzando su posición en lo más alto. La piscina se queda sin agua y las duchas cortan el grifo. El cesped se forra de escarcha y la toalla se empapa. Comienza a llover mientras las hojas de los árboles se vuelven de color naranja y se caen. "Que frío joder"-exclama el primero. "Puf, ya ves, con este frío no hay quien venga al camping"-asegura. Comienza a nevar en el Camping Piscis y todos corren para el Local...


Un escalofrío te despierta. La manta no te cubre los pies y los tienes helados. Vas despertándote poco a poco mientras comienzas a ser consciente de la incongruencia de tu sueño. Pero a la vez es tan real que tienes miedo. Y es que el invierno es eso, una etapa que deja atrás el verano y que hace que todo tenga sentido porque, ¿qué es de lo malo sin lo bueno, de lo bonito sin lo feo, del listo sin el tonto o del blanco sin el negro? Nada tendría sentido sin su antagónico. Nosotros apreciamos el verano precisamente porque hay un invierno. Vale, crudo, jodido, helado y gris invierno. Pero sin él, no apreciaríamos ese calorcito que tanto nos gusta en verano. Es una realidad tan cierta, como que los Gremlis se reproducen al mojarse.


Y digo esto porque llega el invierno y muchos no nos vemos. Por eso, quiero decir que aunque no nos veamos, ahí seguimos, confiando en que llegaremos al próximo verano con ganas, con fuerza y con ilusión. Que aunque el invierno sea una etapa de rutinas, curros, clases, exámenes, falta de sueño, etc... y acudir al Camping sea algo dificil, ahí seguimos!


Un saludo de un Campista!

jueves, 13 de septiembre de 2007

De fiestas benditas...

Ciao Fiestas de la Sierra

Pues si, se acabaron. Durante todo el verano estuvimos pensando lo triste que sería que llegaran las fiestas de Guadalix de la Sierra, no porque sean las peores de todas, que también, sino porque son las últimas... Pues irremediablemente llegaron, y como todo en esta vida, igual que llegaron se fueron. ¿Y ahora que?

Una plaza con orquesta, los bares abiertos hasta bien entrada la madrugada, farolillos encendidos, familias enteras tomándose algo y varios grupos de peñas rodeados de más peñas. Así son las fiestas de los pueblos de la sierra.

Soto del Real, Miraflores de la Sierra, Navalafuente, Guadalix...y es que han sido muchas las horas de fiesta que llevamos a la espalda, unos festejos que, por otro lado, siempre permanecerán en nuestro recuerdo por diferentes motivos. Unos porque tuvieron un bolilleo espectacular, otros porque lo intentaron y no pudieron; y algunos porque ni siquiera lo intentaron. Luchas de edades, mentiras piadosas, jugueteos nocturnos y rondas de minis que se escapaban de las manos. ¿Quien paga esta? ...y así fueron pasando las horas hasta las 04:37 de un sábado cualquiera en un pueblo en fiestas...

"El frescor en su garganta producido por el sorbito que le ha dado a su mini de ron hace que mire hacia el suelo, que baje la mirada y, segundos después, la clave en un chaval que pasea en bicicleta por una calle adyacente. El joven piensa que esa cara le suena, además ya conoce la plaza, ya ha estado ahí más veces, reconoce a sus gentes, sus bares; y la cara de ese niño le suena, así que decide seguirle. Al girar la esquina, el pequeño ya no estaba. Se había esfumado. Entonces el joven comenzó a reflexionar... a pensar... y llegó a la conclusión de que ese chaval podía ser él mismo hace muchos años, cuando todavía era un crío y paseaba en bicicleta por el camping. Irremediablemente hizo una comparación odiosa. Por un lado se recordó a si mismo cuando tan solo tenía 8 años, corriendo en bicicleta por el Camino de los Huevos, buscando saltos y rodeado de todos sus amigos, compañeros que, años después, seguirían acompañándole en su día a día; y por otro lado se miró a si mismo, a sus "veintitantos"años, con un mini en la mano, y manchado de alcohol. Entonces se preguntó "¿Han pasado tantos años?"... ¡Plaas!

Una colleja en el cuello lo despertó. Era su amigo de la infancia, con quien había salido tantas veces a construir cabañas y hacer saltar los plomos del cajetín de las parcelas. Ahora, mucho tiempo después, ambos estaban de fiesta en la plaza de un pueblo de la sierra. Él joven siguió la fiesta, como si no hubiera pasado nada, como si aquel niño en bicicleta no hubiera pasado por delante suya, pero era imposible no recordar... el pasado estaba tan unido a él como ese mini de ron. Su cabeza se inundó de palabras inconexas: bicicletas, alcohol, fiesta, camping, chicas, Madrid, familia, el trabajo, el piso...su mente se nubló de nuevo. Miró al frente y vió a sus colegas bailando, roneando, riendo y pasándolo bien en medio de la plaza. Esa imagen valía más que mil palabras. Entonces comprendió que ya no había bicis, ni cabañas, ni buceo económico, pero no por eso era peor, porque había algo que seguía igual, que permanecía innmovil y que era lo más importante de todo, era el "leit motif" de toda su vida, y por eso se encontraba ahí en ese momento: la amistad entre todos ellos.

Volvió a beber otro sorbo y se dejó llevar. Al fin y al cabo, estaba de fiesta."

Algunos recuerdos tontos....







... cuando unas simples fotos, decían más que las palabras...

lunes, 13 de agosto de 2007

De Bolilleo

"Ah! ¿Qué no te gusto?"

Bajo ese lema se esconden un montón de historias, de pensamientos y de recuerdos de un pasado no muy lejano llamado soledad. Amenaza septiembre, el mes de la melancolía y la tristeza. Treinta días en los que nuestra mente se fuga al hiper-espacio en busca de recuerdos con la única intención de no enfrentarse a la realidad: el trabajo, la carrera, la casa, las letras del coche. Por eso, siempre nos quedará recordar nuestros más queridos bolilleos, aquellos que un día nos hicieron famosos y que, en los momentos de relativa vagueza emocional, vienen a nuestra mente.

Somos exigentes, o al menos, eso pensamos. Aunque hay niveles y niveles de exigencia. Los hay que no necesitan ninguna copa para decir que si a un Cepillo y los hay que aún llevando diez brugales, siguen diciendo que no. Y yo pienso, "que cada uno haga lo que quiera", pero es que hay cepillos y cepillos. Luego están las otras. "¿Qué otras?", os preguntaréis. Bueno, pues las otras son las Tu-tu-tis, las los chospe grandes, ¿me entendéis?, las buenas, joder, los pibones. Entonces hay una guerra: Cepillos VS Tu-tu-tis. Algo que se puede trasladar al sexo contrario, para que no se me enfaden ellas. Una vez aclarado esto, ya podemos seguir adelante.

23:30. Comienza la noche

Pantaloncitos nuevos, camiseta pintona y peinado tontorrón. Una pulserita robada de los puestos y una chanclitas de esas que tanto se llevan en verano. Nivel de consciencia al 100%. Manos ocupadas por las bolsas de los hielos para el botellón posterior. Ojos abiertos y aliento fresco gracias al mentol del dentrífico. "Me voy a comer la noche"- dice.

00:00. Primeros minutos de alcohol en sangre

Pantaloncitos algo arrugados, camiseta con los puños negros por el polvo del suelo y peinado tontorrón gracias a la Giorgi. Pies grises. Nivel de consciencia al 90% (Y tu que quiereee!! llevas 3 pelotis en sólo media hora!!!). Manos ocupadas por una copa y una botella. Ojos abiertos y aliento alcoholizado. "Estoy guarrísimo, Fuah Neng"-asegura.

01:00. Punto "happy" de la noche

Pantalones manchaetes por las gotas del vaso que está roto y ni te enteras, camiseta con un manchote por la espalda (dale las gracias a tu colega, si si, el que se ha tropezado por detrás y te lo ha tirado encima pero, al no darte cuenta, se ha callado como una mona), y peinado guapete gracias a la Giorgi. Pies amarronados. Nivel de consciencia al 75%. Manos ocupadas por sendas copas. Ojos brillantes y aliento abrugaladísimo. "Joder, el alcohol este del indio es malísimo, como pega" (¿Ah, que llevar ya cinco copas no tiene nada que ver no? El indio....el indio....)

o2:30. Punto de no retorno

Si en este punto dejas de beber al menos, hasta entrar al garito, sabrás vocalizar al final de la noche. Si decides seguir bebiendo, dirás frases tan estupendas como ésta: "Tios, os he jodido la noche" o "Te quiero, lomo negro". Además, es en esta fase cuando se empieza a forjar el tipo de pedo que horas después llevarás. O pedo colegón (aconsejable) o pero violento (algo tipo "¿A ti te gusta el fútbol? A ti no te gusta el fútbol!!!). Ya me entendéis. Seguimos.

Pantalones negros, camiseta semi-manchada y peinado rígido gracias a la Giorgi. Pies negros. Nivel de consciencia al 60% (cruzar la barrera del 50% es jugársela de cara a la decisión a tomar ante un Cepillo). Manos ocupadas con dos botellas. Ojos brillantes y semi-abiertos. Aliento indescifrable. "Deberíamos entrar al garito, estoy electriquísimo"-afirma.

03:30. Entrada a la zona habilitada para el Bolilleo

Con la ropa hecha un asquete en comparación a como habías salido del hotel, el pelo Giorgizado, los ojos achinados y echando chispas. Los pies negrillos (perdón). Nivel de consciencia al 51%. "Eh tio, tio, mírame, ¿tengo cara de choborra?", "Lo mismi no tienes cara de Gremli campeón"-contesta. <<<<<<<>>>>>>> ¿Lo oyes? Ya estamos dentro.

04:00 - 06:00. La Guerra de los Bolilleos

La pista es el coto de caza. Las hembras los objetivos. Las copas de más, las balas. La ojos la mirilla. Y la boca, el cañon de la escopeta. Los machos se adelantan en manada. Uno se dispersa, otro se queda atrás, el primero ya ha llegado a la barra y los del medio ya están bolilleando. La batalla ha comenzado.

Ah, por si hay alguna duda, el nivel de consciencia de los once está al 38%. Aún así, vamos de sobraditos, sólo buscamos Tu-tu-tis pero, o son tontas, o se nos han adelantado. Ni una sola. Bueno, alguna que otra si... y es entonces cuando uno se acerca y dice:

El- Eih, me has pisado.
Ella- (Mirada extraña y desafiante que roza el asco) No, no lo he hecho
El- Ah, pues tenía tantas ganas de hablar contigo que me lo he debido de imaginar. Bueno, yo soy (....) ¿dos besos no?
Ella- (Mirada extraña pero se rie) Yo Lorena.
<<<<<<>>>>>>>>
El- Bueno, ¿entonces lo de haberte pisado no ha sido tan malo no?
Ella- No, me alegro de haberte pisado, ¿me acompañas al baño?
El- (pensamiento: Si, si, si, tomaaaa!! me la llevo al baño!! daleeee bellota!! Esta cae, esta receptivísima) Vale.
<<<<<<>>>>>>
Ella- Oye (....), gracias por acompañarme, me tengo que ir.
El- (con cara de no entender nada) Por que? A donde? Te acompaño? ¿¿?¿?¿?¿?¿?
Ella- No, es mi novio, que está fuera esperándome.
El- Ah, ¿Que tu novio me va ha crujir? Ah, ¿Que no te gusto? Ah, ¿Que soy un Gremli mojado? y un largo etcéteras de dudas que, cuando te quieres dar cuenta, Lorena ya se ha ido.

Y fin de la historia. Tras tres o cuatro de este estilo, y rozando ya las seis de la mañana, las Cepillos cobran vida y llenan el garito. Es entonces cuando piensas ¿Qué es un cepillo, si no un ser amable, cariñoso, con corazón, amiga de sus amigas, sensible, que se ha puesto su vestidito para tomarse su copita, sus zapatitos que ya no se llevan, su baile monótono, su diademita de mariquitas, etc.? ¿Qué es? Pues un objetivo al que, sin darte cuenta, estás apuntando con la escopeta en pleno coto de caza. Además, es tan dagor que seguro que aciertas.

Es entonces, y solo entonces, cuando piensas..."Pantalones de color negro y camiseta empapada. Pelo rígido gracias a la Giorgi. Pies doloridos y con heridas. Manos ocupadas por las caderas de una cepillo. Nivel de consciencia menos 13%, aliento podrido y ojos cerrados. "Año gocho, año gocho"-pensó para si mismo.

08:00. Reflexiones, lagunas, dudas, sorpresas, conclusiones, satisfechos, arrepentidos, orgullosos...


... pero siempre felices !!


domingo, 5 de agosto de 2007

Recordando el futuro

30/07/2007 hasta 05/08/2007, o ¿al revés?

Ahora en Madrid reflexiono, y pienso. No se, me da por echar la vista atrás y recordar. Es inevitable...


Las luces me ciegan, bajo la mirada y veo una copa, mi copa. Es mi mano, agarrando un whisky con coca-cola. Llevo los pies destrozados, pero imagino que todos estamos igual. Jodidas chanclas. No paro de moverme, de un lado a otro; las voces pasan por mis oidos lentamente. ¿Será el alcohol? Es igual. La noche retrocede y estoy con mis amigos en una discoteca de la playa. Aún no se porqué, pero estamos rodeados de mujeres. Copas de balón van y vienen. Por sus caras diría que se lo están pasando bien, que es su noche y que frente a sus copas, nadie les va a quitar la alegría que creo invade sus cuerpos. Empiezo a ver más claro, las conversaciones se entienden mejor y estamos todo el grupo juntos, pegados a la barra, pidiendo la primera copa.


"Maná". Eso pone en mi muñeca. ¿Y esta calcamonía? Todos la llevamos. Que raro. Nos alejamos de la barra, nos echan del garito. Anda! Nos devuelven el dinero pero a la vez nos quitan un ticket. Eh! La calcamonía ha desaparecido. No entiendo nada.


Nos dirijimos camino del botellón. Vamos decididos, sabiendo que la vamos a armar, que Benalmádena es nuestra. Ya sentados en el paseo, las copas van y vienen. Brugales y JB's se entremezclan entre limones cortados y hielos derretidos. "Cómo me gusta el jaleo"- dice uno. "¿Ah, que no te gusta?"-contesta el otro. Dos de mis amigos ronean a un grupo de cinco chicas. El caso es que me suenan, pero no se de qué. Creo que de dentro del garito del que nos acaban de echar, pero no estoy seguro. Bueno dejaré que vaya pasando la noche.


Entre unas cosas y otras, nos inventamos un juego. "Pégate a ti mismo". Ni siquiera lo voy a explicar porque creo que hacerlo, sería tirar piedras sobre nuestro propio tejado. El caso es que es la ostia.


Cuando me quise dar cuenta las bolsas de hielos estaban enteras y las botellas de alcohol sin abrir. ¿Por qué? Juraría que hace un rato estábamos bebiendo y roneando. Que noche más rara. "Mmm...este peloti está especial"-asegura un amigo, "Vamoooooossss"-repite otro. La noche comienza.


Estamos cansados, el camino del hotel a la zona habilitada para la botellona (ji ji) está a un ratito, y más cuando hay que hacer una parada en el OpenCor para coger hielos y mezclas. Pero lo hacemos al revés, entramos al supermercado cargados de bolsas y sudando, y salimos sin ellas. Sin embargo, volvemos a tener dinero encima. ¿Por qué las descambiamos? Cuando empezaba a unir cabos y a darme cuenta de que el reloj iba al revés, habiamos llegado al hotel.


Todos nos duchábamos, nos preparábamos para salir. Kilos y kilos de gomina, litros de agua, ropita nueva y una mezcla a colonias impresionante. A las 12 hemos quedado en la puerta del hotel para ir a comprar lo que queda de bebida; además, hoy hay que estar antes para que nos pasen a un garito que dicen que te ponen copas de balón. Puede estar bien. Creo que me han dicho que se llamaba "Maná" o algo así. Cuando parecía que estábamos todos duchados, volvía a ocurrir lo mismo, el reloj volvía a retroceder y en mi mano no había un gel, ni un champú, sino un vaso de agua. Dios! Todavía estábamos cenando.


Nos habían colocado una mesa para que entráramos todos. Como siempre, patatas y arroz no faltaba en ningún plato. Una ensaladita como mucho y una botella de agua "del tiempo" rodeada de otras cinco totalmente frías. "Llogreeeemli...pásame el pan"- grita un campista. La comida pasó de ser un ritual los primeros a días a ser un mero trámite en los siguientes. Al principio comíamos todos juntos, incluso algún brindís hicimos, mirábamos la comida con calma, elegíamos que nos apetecía ingerir y que no. Pero a medida que iba pasando la semana, llenábamos los platos con aquello que seguro nos llenaría; no nos la jugábamos con cosas rebozadas que vete tu a saber que llevarían. ¿Qué si nos faltó algo? Bueno, siempre nos faltó una botella de vino.


Un bañito antes de subir a cenar era algo obligatorio cuando había pasado toda la tarde en la playa. La arena, los pies sucios, el pelo echo un estropajo...todo eso lo solucionaba nuestra gran piscina caliente de suelo resbaladizo. Ahí nos relajábamos, dejábamos de pensar y flotábamos entre litros y litros de pises de los niños del hotel. Bueno, y de los no tan niños, qué el liquido rojo le debió salir a más de uno de éstos. "Todos bajo el agua, a ver quien aguanta más sin respirar", les reté. Cuando me quise dar cuenta tragué un poco de agua. Estaba salada. Subí a coger aire y no estaba en la piscina, era la playa. Miré el reloj, pero no lo tenía. Lo había dejado en la toalla, así que salí del agua como pude y abrí la mochila que estaba junto a las toallas. Miré el reloj. Las seís de la tarde. Hace un rato estaba bailando en una discoteca y ahora estaba en la playa. No entiendo porque todo retrocedía. Me lo estaba pasando tan bien que cada día rezaba porque se parara el tiempo, pero de ahí a que retrocediera....pero me cansé de luchar contra lo inevitable.


Opté por dejarme llevar, retroceder en el tiempo. ¿Porque qué es el tiempo? ¿Quien es dueño del tiempo? Acaso alguien lo ha comprado y ha dicho: "Eih, el tiempo es mio, me lo quedo, y quiero que vaya transcurriendo para ir jodiendo a las personas. Para que cuando se lo estén pasando bien se jodan".


Era la hora de la siesta, abrí un ojo como pude y observé a mis compañeros de habitación. Mientras uno dormía, el otro miraba los deportes en el teletexto. Que vicio...Y así fueron transcurriendo los minutos, las horas, los segundos, los días. Así, hasta que llegamos al hotel el primer día para poder disfrutar juntos de otra semana en la playa, y es que ¿Cuanto costaría retroceder en el tiempo? No se, pero podíamos poner un fondo común y mirarlo, porque este viaje, si es con vosotros, lo repetiría con los ojos cerrados.


GRACIAS

miércoles, 25 de julio de 2007

Finde Veraniego Campista

Un día cualquiera...


Es viernes, son las 22:00 y acabo de llegar al camping Piscis. A pesar de ser viernes, se que no estoy solo, ya me encargue por la tarde de llamar a alguno de estos para que vinieran esta noche. Este tipo de cosas las da la experiencia. Agarro el móvil con la seguridad de que, tras la llamada, estaré rodeado de mi gente. Así es, a las 23:30 hemos quedado para tomarnos un heladito en el Barkito de Guadalix. En definitiva, un típico viernes de verano.


Es sábado y he dormido diez horas, estoy como nuevo, así que a las 12:00 decido subir a la piscina a pegarme un baño. A lo largo del día vendrán todos los que ayer faltaron. Los sábados por la mañana son días tranquilos, de descanso, de contarnos que hemos hecho durante la semana. Pero llega la hora de comer. A las 16:30, con la comida aún en el estómago y alguna que otra marca de la almohada que hemos utilizado para la siesta en la cara, esperamos ansiosos la apertura de la piscina. En verano es lo que toca, la piscina es la reina, sin ella no hay verano.


A medida que va pasando la tarde, el grupo se completa y todos, sentados en el bordillo de la piscina, admiramos nuestros cuerpos esculturales; unas figuras que han dejado de ser aquellas de cuando teníamos 16 años. Y aunque todos lo sabemos, ninguno lo reconoce. Preferimos seguir pensando, "joder, que biceps tengo" o "Vaya dorsales...", pero en el fondo pensamos "¿A donde habrán ido aquellos abdominales hostia?". Sin darnos cuenta, llegan las 20:00 y Bustar nos espera.


Campeonato de Bustarviajo de verano, algo tan típico como la piscina. Jugamos a las 20:30. Mientras unos patalean el balón, otros animan desde la grada. Es un partiducho, lo sabemos, pero es nuestro partiducho, nuestra historia. Quizás nadie lo entienda, pero animar ahí demostrar que el campismo sigue vivo. Cada gol es una señal de que, aunque hayan pasado varios años, seguimos siendo jóvenes. Por eso, cuando perdemos nos jode tanto, porque es como si nos quitaran algo, algo que es nuestro, que llevamos por dentro y que nadie entiende.


Antes de que finalice el partido, un coche parte hacia el Autoservicios Miguel, en Navalafuente, para adquirir todo aquello que durante la noche nos hará bailar y quien sabe, seducir a alguna lugareña.


Cenamos. A las 00:00 hemos quedado en el Local para partir hacia el Coppola de Miraflores, nuestro garito por excelencia. La noche transcurre silenciosa, amigable y tranquila. Pero cuando llegan las 3:00 la cosa cambia y, a ritmo de una canción veraniega, todos bailamos en la pista. Unos juguetean con varias muchachas, otros renueva su copa y así nos dan las 6:00 y el pub cierra. Camino del camping, llegamos al domingo.


El domingo es el día triste del fin de semana, porque sabes que todo se acaba, que a pesar se haber sido muy intenso, al día siguiente toca currar y eso no gusta. Es por ello que del domingo solo diré una cosa: "Ójala, todos los domingos duraran 365 horas para, al termino del mismo, creer que ha durado casi un año"...


...hasta el próximo fin de semana.

Bendita Locura Julio '07

Viaje Benalmádena Beach: contra el pleno al 15


Ya puedo contar con los dedos de mi mano los días que faltan para partir hacia tierras sureñas. Algunos comentan la magia que tiene Andalucia, otros aseguran que el calor es horrible y que como el norte no hay nada. Digan lo que digan los demás, este año los campistas partiremos hacia Benalmádena, un pueblecito costero capaz de conjugar descanso y fiesta.


Si el año pasado dejamos claro que aquel pueblo fue nuestro, este año todo un equipo de fútbol, incluyendo banquillo, viajará hacia allá para conseguir la permanencia, para renovar aquel título que el año pasado conseguimos y que no es otro que seguir unidos. De fiesta, durmiendo o en la playa, el once inicial partirá el lunes 30 de julio y, a lo largo de la semana, irán incorporándose otros con el objetivo de cumplimentar la plantilla. Finalmente, un 5 de agosto, domingo, volveremos a Madrid con el pensamiento, estoy seguro, de que lo hemos hecho muy bien. Con o sin pleno al 15.


Cuidado en la carretera, calma, no hay prisa. La cervecita y el Mediterráneo seguirán allí aún llegando 15 minutos después de lo previsto. Ahora sí, estamos de vacaciones.

domingo, 8 de abril de 2007

Bendita Locura Abril '07

Semana Santa 007


"¿Tienes prisa?" ó "Volver es lo importante" son los paneles que más se han repetido en mi cabeza desde que salí por la puerta del Camping. Es Domingo de Resurrección, y es paradójico ver como en una fecha como esta, en la que se celebra la "supuesta resurrección" de Cristo, muchisimas personas dejan su vida en accidentes de tráfico. Si volver es lo importante, según la DGT, ¿Por qué no volvemos? Ahora lo pienso desde casa y es cierto, que suerte tengo. La cantidad de familias que no volverán a unirse tras este puente. Hijos sin padres. Padres sin hijos. En fin, como dirían algunos: "es la vida misma, nos puede tocar a todos". Que razón tienen, es una lotería. ¿Que te impide ir por tu carril con tu coche recien lavadito y que, de pronto, un autobús venga en dirección contraria, se salga de la carretera y te embista? Lo lamentable de esta reflexión es que en cuanto pones las manos en el volante de un vehículo, ya estás comprando un boleto para esa lotería, pero ¿no cogemos el coche? Es de esas cosas que no tienen respuesta, como por ejemplo ¿Por qué el cielo es azul? ¿Por qué morimos? ¿A dónde vamos? ¿De dónde venimos? (...)


Resumiendo, soy afortunado, no tiene explicación.


No pretendía entrar en un debate sobre los peligros del coche en Semana Santa, pero sí revivir en unas líneas lo que hemos sentido estos cuatro días festivos en ese recóndito lugar entre Guadalix de la Sierra y Navalafuente.


Son detalles, son gestos, ¿Qué hacemos? Y sale el plan. Cinco mintos después unas coca colas y un botellín enmarcan el paisaje de un L'antica cada vez más añejo. Nosotros sabemos que nos necesitan, que somos buenos clientes, pero que también la montamos siempre que vamos. Ellos saben que les necesitamos, que hay pocos bares por la zona y que ese es uno de los nuestros. Es decir, una relación de amor odio. Vamos alzando la voz, más y más, todos nos miran pero ninguno hacemos casos. Todos queremos opinar, hablar y mostrar al otro lo claras que tenemos las cosas, más aún cuando no las tenemos nada claras. Cambio de tema: "propuestas de destino viaje verano 2007": Asturias, Benalmádena, Ibiza, Lloret de Mar, Granada... nada está claro.


Una Semana Santa en la sierra es siempre todo lo contrario de lo que anuncia el hombre del tiempo días atrás.


Han sido unos días mojaditos por agua. Algún que otro rayo de sol, pero en definitiva, agua y más agua. Como no podía ser de otra manera, llegan las 4 de la tarde, recién comidos, nos montamos en los coches y salimos dirección Navalafuente. Jugamos a las 5 y a las 6, ¿Quién se alzará con la Copa Santa en esta semana tan beata? Tras los típicos piques de "rabiosos campistas" por parte de los jugadores nóveles y no tan nóveles, al final ganó mi equipo, nuestro equipo. Según un tal "Arrojo", los "RUWIS".


Pero no todo es fútbol y bares, también hubo tiempo para rememorar aquellos tiempos en que las horas pasaban volando, los días no existían y soliamos cenar "bocatas" para irnos a jugar lo antes posible. Las hogueras campistas estuvieron presentes estos días. Un tal Daniel buscaba palitos pequeños, German cogía troncos gordos y los partía con enormes rocas mientras Arrojo grababa con su nuevo movil la escena. Sentados junto al fuego nos dejamos llevar por la imaginación, por la esperanza de volver algún día a esos 12 años que un día tanto nos unieron.


Cómo digo, la Semana Santa ha terminado, y estoy satisfecho de estar vivo aquí en mi casa. Me siento afortunado. Ahora vuelve la rutina, el curro, las clases, los agobios...el día a día. Pero como dije, siempre nos quedará eso, un gesto, una mirada, algo que entre nosotros nos hace especiales y nos deja entrever que somos diferentes, que aunque volvamos a Madrid, una pequeñísima parte de nosotros se quedará allí, en la sierra, junto a fuego, imaginándo tiempos remotos, tiempos en que la felicidad era el día a día de nuestras vidas.